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Erecciones en el paisaje

Todas las creaciones pictóricas empiezan con una visión. En mi caso, ésta visión corresponde al descubrimiento de un paisaje tanto natural como urbano: la provincia de Salta, Argentina. Mi proyecto artístico se centra en el deseo de plasmar el contraste de lo hecho por el hombre y la naturaleza.

El desorden es el punto de partida, se da un rompecabezas antojadizo, en el que el arriba y el abajo, y el adentro y el afuera se revierten y se desafían, pero sin entrar en conflicto. La ilógica es la regla, y los colores son el atajo que hacen tangibles las emociones.

En ésta serie, los paisajes tienden a crecer hacia arriba. Pero lo que brota en cada tallo (casas, construcciones planas, huecos terrazas, autos) no es predecible. Realizo un juego que consiste en apostar al asombro, con las percepciones que como artista tengo del mundo y que van llevando la obra hacia lo caótico y absurdo. Luis Felipe Noé afirma: “asumir el caos no tiene nada que ver con poner orden en el caos, caos es un orden haciéndose, asumirlo es entender lo que nos pasa”.

Los objetos, los silencios y las ausencias hablan a gritos. No está el hombre, pero si lo realizado por el hombre en contraste con la naturaleza, escenas intrascendentes, soledad y, a la vez, una energía que se percibe en el color puro, plano y sin texturas, colocados en el lienzo sin guión previo, y en ese destino azaroso, los colores quedan atrapados y surgen a medida que avanza la obra, al ritmo de las emociones.

En éste desarrollo se toma como referencia la obra de Giorgio de Chirico, Xul Solar, Magritte y David Hockney, por la manera como lograron obtener un vocabulario de imágenes cada vez más personal, directo y simple, en íntima relación con el paisaje.

Se puede concluir que el proceso de creación significa la percepción de la realidad, conjugando las formas: se transforma en un paisaje con un signo poético, denso de significado y vibración. Pablo Polezuelo afirma que el pintor “se contempla en su obra como un espejo y, cuando se conoce a sí mismo, conoce el mundo”.

Toda inspiración nace de las escenas intrascendentes de lo cotidiano. En las obras que presento me interesa explorar los cruces entre estatismo y dinamismo.

El escenario que produce la arquitectura a través de las luces, las sombras y la geometría, el color puro y sin textura se contrapone a lo humano. Un atleta que tensiona su cuerpo en movimiento es el elemento que irrumpe en la escena.

¿Por qué la imagen congelada del atleta representa al dinamismo y se opone a la arquitectura de fondo? ¿Es la imagen de fondo tan dinámica como el personaje? Estas preguntas son las que movilizan mi inspiración e invitan al espectador a desafiar sus percepciones.

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